KINGDOM HEARTS III

Ya hace mucho tiempo que se estreno el Kingdom Hearts 3 y como primer artículo de este blog voy a plasmar cual es mi opinión acerca de lo que muchos portales de videojuegos han considerado una obra maestra, pero en los que luego ves comentarios y valoraciones de los usuarios que difieren mucho.
Lo terminé hace bastante tiempo, incluso conseguí el trofeo de platino, así que puedo comentar tranquilamente que opinión tengo de este juego, puesto que ya probé prácticamente todo lo que puede ofrecer. No tengo (ni tendré a no ser que los regalen) los DLC ya que pienso que no me ofrecerán nada que pueda cambiar la valoración que tengo de este juego. Es decir, voy a hablar del juego en bruto, tal como salió un 23 de enero de 2019.
Y aunque no voy a desgranar la historia al completo, si que tengo que avisar de que habrá SPOILERS. Así que cuidado al leer a partir de aquí si no quieres enterarte de nada antes de jugarlo.
EMPECEMOS CON LO POSITIVO
Visualmente es una maravilla. Así de simple. Se nota el cambio de motor gráfico si lo comparamos con las últimas entregas remasterizadas que sacaron. Cada mundo brilla con luz propia en escenarios muy bien realizados, desde bosques a ciudades. Cada reino está caracterizado técnica y audiovisualmente con un estilo propio, desde los enfoques más realistas en Port Royale, hasta los más coloridos y animados de Big Hero 6 y Toy Story.
Se vuelven a incluir los cambios que sufren los personajes al llegar a cada mundo, dotándoles con un aspecto que les ayuda a pasar desapercibidos y no delatarse como visitantes de otros mundos. Estos cambios son muy divertidos, por ejemplo, en Toy Story donde se convierten en juguetes o en Mounstros S.A. donde adquieren la forma de “terroríficos» monstruos.
Y hasta aquí lo positivo. ¿Corto verdad? Ahora empieza el Rock And Roll.
HISTORIA MUY MEJORABLE
Dado que la historia de la Saga Kingdom Hearts es amplia y compleja hare primero un brevísimo resumen.
En Kingdom Hearts el objetivo principal consistía en encontrar las cerraduras de los mundos para evitar que desaparecieran, buscar a tus amigos perdidos Kairi y Riku y detener a los Sincorazón. En Kingdom Hearts 2 sucedía algo parecido pero tratando de averiguar los planes de la Organización XIII para detenerlos.
Pues bien, el objetivo en Kingdom Hearts 3 es: ninguno. Básicamente se resume en: Sora corretea por los distintos mundos haciéndose amigo de todo ser viviente que se cruza en su camino, para pasar al siguiente mundo y vuelta a empezar. Así durante 20 horas de juego.

Y es que el destino final ya estaba escrito desde el Kingdom Hearts Dream Drop Distance, la lucha final entre las 13 oscuridades y los 7 custodios de la luz. Si juntamos esto y lo anterior tenemos la esencia de este juego: nada de lo que haces importa. Tan solo te queda ir superando los mundos a ver si pasa algo interesante antes de llegar al final.
Algo de lo que podía presumir la saga Kingdom Hearts era de haber creado una historia propia que se entrelazaba con las clásicas películas de Disney, haciendo que se complementasen perfectamente. Ahora el guión de las películas transcurre como está marcado originalmente y el guión del juego discurre en paralelo pero un pasito por detrás. ¿Qué significa esto? Que si hemos visto la película correspondiente, sabemos exactamente qué va a pasar. Peor aún, sabemos que la inclusión de nuestros personajes es irrelevante.
DIFICULTAD NULA
Me pasé este juego en la máxima dificultad, sin usar objetos, sin mejorar ninguna llave-espada, sin que los Moguris fabricaran ningún objeto y sin necesidad de invertir tiempo en subir niveles para ponerme a la altura de algún jefe. Puedo asegurar que morí menos de 5 veces. Y sé de personas que lo han superado imponiéndose mayores limitaciones.
¡Y es que este juego es muy fácil! Si los Sincorazón son definidos como seres que atacan por instinto a todo lo que se mueve, en la realidad es que parecen tiernos cachorritos con miedo a acercarse a ti. A los Incorporeos parece que son a los únicos a los que les programaron algo de agresividad y aparecen en contadas ocasiones. Con machacar el botón X sin ningún tipo de control puede completarse el juego tranquilamente, no ofrece ningún reto.
Las ayudas que te ofrecen durante los combates hacen pensar que el juego fue diseñado para niños muy pequeños. Y en mi opinión, las más molestas son las invocaciones de atracciones de feria. Aparecen con frecuencia, te vuelven prácticamente invulnerable, hacen daño y lo peor de todo, es que no casan con el contexto de la batalla. Me explico; si estoy en una batalla épica contra Xemnas, Ansem y Xehanort no se qué hago dando vueltas en una taza con luces de neón a toda pastilla, o en un tiovivo, o en lo que se tercie….
Esto en contrapartida con las invocaciones clásicas, que han pasado de ser ayudas puntuales que bien utilizadas contra jefes realmente complicados podían salvarte a la vida a…nada. No sirven para nada con la excepción de la invocación de Simba.
En definitiva, si te gustan los juegos con muchas luces brillantes en los que te dan todo mascado este es tu juego. ¡Si hasta hay un jefe final que se auto liquida a si mismo!
LOS PERSONAJES Y LOS MUNDOS
Hablemos primero de los que faltan. ¿Dónde está León? ¿Y Aerith? ¿Y Cloud?¿Yuffie?¿Cid? Todos los miembros que, podíamos decir, formaban la resistencia contra la Organización XIII, se han volatilizado. Ni están ni se les espera. Por algún motivo que desconozco ni se les menciona, es como si nunca hubieran existido.
Y se podría pensar que aparecerían al llegar a Bastión Hueco, también llamado Vergel Radiante. Error, este mundo no es visitable. Fue parte clave en los dos títulos anteriores, pero parece que tomaron la decisión de excluirlo junto al Mundo Inexistente, Ciudad de Paso y las Islas del Destino (aparecen durante 3 minutos). Mundos, que aprovechando la potencia de la PS4, podrían haber sido ampliados y mejorados.
Pero tranquilos, el maldito libro de Winnie The Pooh sigue estando ahí. Libro que habría arrojado a un nido de Sincorazón desde la primera entrega sin pestañear.

Además los mundos que podemos visitar están vacíos. Es decir, son enormes en comparación con lo que habíamos podido ver antes, pero no hay nada en ellos. Es como comprar una mansión gigante y no amueblarla. Muy bonita y muy grande, pero no hay nada que hacer en su interior. El caso más llamativo es Port Royale, una ciudad grande en la que vive mucha gente, pero que es como un decorado. No sucede nada relevante en ella, no hay ninguna escena de acción, no sucede nada relevante…esta hueca. Igual que vivir tu vida en un escenario rodeado de actores que se ciñen a un guion repetitivo
Este es un defecto que, combinado con el nivel de dificultad, hacen de Kingdom Hearts 3 un juego simple. Si en la primera entrega (y un poco en la segunda) ibas obteniendo progresivamente diferentes habilidades que te invitaban a volver a mundos ya superados para alcanzar zonas inaccesibles y a explorarlos a fondo para descubrir todos los secretos, utilizando y combinando todo lo aprendido, en este, todo está superado desde que te dan, al principio del juego, la habilidad de correr por paredes verticales.
Y volviendo al tema de los personajes. ¿Es posible convertir a Sora en alguien más estúpido e infantil? Complicado. La evolución del personaje va hacia abajo, volviéndolo cada vez más irritante.




Y aún han conseguido que otros personajes sean igual de odiosos. Axel ha pasado de ser un ágil y peligroso luchador a un completo inútil. Kairi no hace nada, no sirve para nada, su papel es nulo, es una figurante que daría lo mismo que portase una llave-espada que un bastón de caramelo.
Terra, Aqua, Ventus, Xion, Namine, Zexion, Merlin, etc… todos aparecen de pasada en situaciones inconexas, mal hiladas y no se les da ni la importancia ni el protagonismo que deberían tener.
Luego está el hecho de que hay otros personajes que aparecen de la nada. Ni te explican que hacen ahí, ni de donde llegan, ni porque motivo. Terra-Xehanort, Consciencia Latente, Simbionte Negro…, llegan y se van.
MI CONCLUSIÓN
En este juego se nos prometió un final épico y espectacular. Ni es épico, ni es espectacular, ni muchísimo menos es un final. Ya se encargan de que sea un final abierto de cara a un posible Kingdom Hearts 4 o el nombre que quieran darle.
Quizá tuviera unas expectativas demasiado elevadas, pero si todo el tiempo que perdieron montando mini-juegos inútiles lo hubieran invertido en crear una buena historia otro gallo hubiera cantado. Mientras que los pasados títulos los vuelvo a re-jugar ocasionalmente, me temo que este se quedara en la estantería por muchos DLC´s que saquen.
MI NOTA
7/10
LO BUENO
• Artísticamente y gráficamente espectacular.
• El esperado «final» de una saga.
LO MALO
• Dificultad nula.
• Poco re-jugable.
• Una historia terriblemente predecible.
